Por Seth Borenstein
Un experimento de un año de duración en la red eléctrica de los Estados Unidos podría estropear semáforos, sistemas de seguridad, algunos equipos y hacer que relojes y electrodomésticos como cafeteras programables vayan hasta 20 minutos mas rápidos.
“Mucha gente verán que las cosas se rompen y no sabrán por qué”, dijo Demetrios Matsakis, jefe del departamento de servicio de tiempo en el Observatorio Naval de los EE.UU., uno de los dos organismos de cronometraje oficial del gobierno federal.
Desde 1930, los relojes eléctricos han mantenido el tiempo sobre la base de la corriente eléctrica que les llega. Si la corriente se desliza fuera de su ritmo normal, los relojes funcionarán un poco más rápido o lento. Las compañías eléctricas ya están tomando medidas para corregir y mantener la frecuencia de la corriente, y el tiempo, lo más preciso posible.
El grupo que supervisa la red eléctrica de EE.UU. propone un experimento que permitirá una mayor variación de la frecuencia que lo que hace ahora, sin correcciones, de acuerdo con una presentación de la compañía obtenida por The Associated Press.
Las autoridades dicen que quieren probar esto para hacer que el suministro de energía sea más confiable, ahorre dinero y reduzca lo que puedan ser esfuerzos innecesarios. El comienzo de la prueba está fijada para mediados de julio, pero eso podría cambiar.