viernes, 27 de mayo de 2011

Lo que hace el glifosato (RoundUp Ready de Monsanto) es transmitir el SIDA a las plantas

La frase del fitopatólogo Don Huber solo aumentó el dolor de cabeza provocado por el Doctor Carrasco a Wallstreet y a todas las filiales de las fábricas que producen el agrotóxico. Las denuncias se multiplican en todo el mundo mientras los locales no saben qué inventar para ocultar la verdad y el bidón perforado les inundó desde la Hilux hasta el pabellón Frers.

En otros artículos les hablé de Theo Grataloup, un niño francés de 3 años que conocí mediante el caso de Julieta Sandoval, la beba de Santiago del Estero víctima por la exposición a los agroquímicos. El caso de Francia fue difundido a través de la cadena TV5 Francia, el medio digital Handicap y la Revista Marie Claire, cuyos fragmentos he traducido:


Entre los herbicidas, fungicidas, insecticidas, Francia es el tercer mayor consumidor del mundo de los plaguicidas químicos. Cada año, los agricultores vuelcan 78.000 toneladas en sus campos, y nueve de cada diez familias tienen más de tres o cuatro pulverizaciones en su casa para erradicar los mosquitos y pulgones. Uso a veces con graves consecuencias.

La revista femenina Marie Claire fue al encuentro de las mujeres víctimas de los pesticidas.


Ellas se instalaron con el pensamiento verde de disfrutar del aire fresco del campo, sin embargo estaban inhalando plaguicidas. Por ejemplo Cristina compró una casa en una aldea Limousin junto a una granja de árboles de manzana rociados con pesticidas en varias ocasiones a la semana.


Durante 18 años respirar eso le provocó diversos problemas de salud, el hipotiroidismo que su médico a vinculado a los plaguicidas. También supo que los antiguos propietarios de la casa que ella hoy habita, cada uno había desarrollado cáncer y su hija de 14 años murió de leucemia inexplicable.


También conocimos a Sabine, que vive en la ciudad de Vienne departamento francés Isere. Fué rociada con Roundup, adquirido comercialmente, cuando no sabía que ella estaba embarazada de unas pocas semanas. Su hijo Theo nació en 2007 con una malformación grave del esófago. Sabine cree que el plaguicida es el causante de la enfermedad de su bebé y se basa en varios estudios científicos serios y recientes sobre el glifosato.


¿Qué le impulsó a dar voz a todas esas mujeres? Debido a que hacen preguntas simples, graves, y que nos conciernen a todos: ¿Por qué Francia? ¿Se aplica no el principio de precaución por la prohibición de los plaguicidas o por lo menos los que uno sabe que son peligrosos para la salud? ¿Por qué no hay zonas buffer, es decir, zonas de seguridad alrededor de las casas de los agricultores? Debemos recordar que hay en Francia 350.000 casos nuevos de cáncer por año, una explosión, y que el vínculo entre el cáncer y los plaguicidas se ha demostrado, en particular en 2010 por el Centro de Inmunología de Marsella. Y no es sólo el cáncer.


MC: ¿Los plaguicidas son responsables de muchas otras enfermedades?


Sí. También de insecticidas. Se sospecha fuertemente de la leucemia, el Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica (INSERM) y los tumores cerebrales en niños. La Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria y Medio Ambiente (AFSSET) en marzo de 2009 indicó que "los efectos principales son los residuos de plaguicidas, y también de cáncer relacionados con trastornos de la reproducción y las enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson".


MC: ¿Sin embargo, muchos pesticidas que para algunos científicos no son peligrosos son contraproducentes?


Sí. Usted debe saber que las autorizaciones del mercado francés son expedidos por el Ministerio de Agricultura, no por su colega de Salud, y los pesticida tienen influyentes grupos de presión. Podemos hablar de herbicida glifosato, tipo Roundup. Es el más vendido en Francia y en todo el mundo. 

Decenas de estudios han demostrado que la interrupción del sistema hormonal, la necrosis, el ADN, inducido por defectos de nacimiento ... Los investigadores que exponen su toxicidad no sólo se contradicen con los informes de las empresas industriales que si se publican. El profesor Andres Carrasco ha recibido amenazas de muerte en su país, Argentina. En Francia, el científico Gilles-Eric Seralini, sufrió una violenta campaña de difamación después de sus estudios que desmienten a Monsanto.

MC¿Cuál es la posición del gobierno sobre estos pesticidas?


En teoría, poner un pie en el freno.Francia se ha comprometido a reducir la pulverización de pesticidas en lugares públicos y reducir su uso en la agricultura a la mitad en 2018 "si es posible". En la práctica, esto no sucederá pronto. Desde septiembre de 2010, el Ministro de Agricultura ha solicitado la revisión de este objetivo, durante la aprobación de la ley Grenelle II en mayo del 2010. Tres años después del lanzamiento del gran debate nacional sobre los problemas medioambientales, los diputados trabajan, entonces en el texto de aplicación "técnica" del Grenelle del medio ambiente. Aislamiento de los edificios, transformación del transporte urbano, desarrollo de la agricultura verde, protección de la biodiversidad sobre tierra y mar : el texto es una especie de "caja de herramientas" de los compromisos medioambientales recogidos en la ley Grenelle 1.

Muchos observadores ven a estos grupos de presión y fitosanitarias que piensan repetir el escenario de los plaguicidas con el del amianto.Un muro de silencio como para el amianto.

MC: Ustedes, algunas de las mujeres que hemos reunido, ¿tienen dificultades para ser escuchadas?


Sí. Se enfrentan a dos retos principales: establecer un vínculo irrefutable entre la enfermedad y plaguicidas, y que pueda ser creído. Cristina ha pasado años con su dolor en su pueblo, el objetivo será llevar su caso a los tribunales en 2011.

En cuanto a Sabina, que rociaron un genérico Roundup en su jardín y cuyo hijo nació con malformaciones, envió cartas por correo a cuatro ministros y el presidente de la república, sin ningún tipo de respuesta. Su hijo de tres años ya ha tenido 36 cirugías.

En América, los países latinos y en EEUU las cosas no son diferentes. En abril pasado la revista Alternet publicó una nota donde se pregunta ¿Por qué las nuevas pruebas en el herbicida más utilizado de Monsanto están siendo silenciadas?


Don Huber un profesor jubilado de fitopatología de la Universidad de Purdue y U. S. coronel del Ejército, no buscó la fama cuando escribió una carta confidencial al Secretario de Agricultura Tom Vilsack, nombrado por Barack Obama.Exigiendo pruebas de un organismo microscópico que aparece en concentraciones elevadas en el maíz y la soja genéticamente modificada Roundup Ready y "parece tener un impacto significativo sobre la salud de las plantas, los animales y, posiblemente, los seres humanos." Huber pidió ayuda a Departamento de América del Norte para la Agricultura (USDA) para investigar la cuestión ,pero un mes después de enviar la carta, su contenido se filtró en Internet, y pronto se convirtió en un fenómeno en la web.


Según el Centro Nacional de Información sobre Pesticidas, el glifosato es visto como inofensivo: usted rocía las plagas, se mueren, el glifosato se ha ido, y no hay daño al medio ambiente. Pero Huber dijo que esto no es cierto.


En 1980 surgieron evidencias de que "Lo que hace que el glifosato es esencialmente transmitir el SIDA a las plantas. "Al igual que el SIDA, que paraliza el sistema inmunológico de los seres humanos, el glifosato hace que las plantas no puedan crear defensas contra los patógenos en el suelo. Sin sus mecanismos de defensa en funcionamiento el glifosato tiene un impacto sobre los microorganismos del suelo, ayudando a algunos y perjudicando a otros. Además, el glifosato permanece en la partícula de suelo con destino a un tiempo y puede ser liberada después a través de corrientes agrícolas como fertilizante de fosfato. "No es raro encontrar 1.3 kg. de glifosato por hectárea en los suelos agrícolas en el Centro - Oeste," dijo Huber, señaló que esto representa 3.1 veces la cantidad normal de glifosato aplicado a una zona agrícola en un año.


Los productores no pueden esperar entre tres y 10 años para que alguien pueda encontrar financiación con el fin de completar la investigación de este organismo. La falta de investigaciones independientes sobre los transgénicos y la renuencia de las revistas académicas EE.UU. publicación de estudios críticos sobre el glifosato y los OGM, y el bloqueo informativo casi total en la carta que se filtró de Huber.


El área de los plaguicidas, muestra un excelente estado de salud: más de dos millones de euros en volumen de negocios en 2009, sólo en Francia. América no es la excepción, donde las multinacionales, legislan, gobiernan y succionan nuestros recursos. Eso es de lo que no se habla en los programas de los próximos candidatos, para quienes la verdad incómoda hay que cajonearla hasta que pase el temblor. Mal que les pese, será su pesadilla y un tsunami para su próxima gestión.

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